Desde el retorno a la democracia a principios de los noventa, los movimientos sociales, han sido una piedra en el zapato que cuesta mucho analizar y catalogar. El estudio comparado que estamos desarrollando, invita a la reflexión en torno a cómo y por qué, han surgido movimientos sociales en los distintos países del continente. La idea es evaluar los niveles de lucha y los cuestionamientos que se formulan en la reinstalada democracia latinoamericana.
En efecto, con mayor o menor brillo, los movimientos sociales partieron apelando por la recuperación de los derechos humanos, para luego interpelar a los gobiernos democraticos tanto en su filosofía como en su quehacer. En el caso de Bolivia y Chile, nuestra propuesta es revisar las similitudes y diferencias; asi como contrastar sus mecanismos de lucha y los niveles de seguridad que cuestionan en su evolución. En Bolivia, la instalación del MAS en el poder, apelando a la inclusión social, ha derivado en una imposición estatal de las demandas de algunos sectores postergados de la representatividad en el poder. En Chile, mapuches, movimientos ambientalistas, y particularmente estudiantiles en los últimos años, se han destacado como los representantes de reivindicaciones históricas, energéticas y educativas en el país. Todos, se han tomado la calle, han terminado con el apoyo de diferentes sectores sociales y cual más, cual menos, ha emergido súbitamente en pos de hacer patente un descontento social.El Estado, el aparato de control social del Estado, las policías y la política publica, asi como los partidos políticos han resultado interpelados en su quehacer y desempeño.Así, esta línea de estudio pretende abordar la desilución y la confrontación, manifestaciones de los diálogos país no resueltos de la sociedad contemporánea latinoamericana.
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